35. De Bangkok a Madrid y resumen.
Viernes, Agosto 18th, 2006
Lo que dije a la ida: las líneas aéreas tailandesas son una maravilla. Y la comida estupenda a pesar de que a la pareja que tenemos al lado y que vuelven de un viaje de luna de miel por Birmania no le ha gustado nada, Son jóvenes, enamorados e inapetentes.
Sales a las 12 de la noche y con la diferencia horaria y viajando hacia el oeste siempre es de noche. Ideal para dormir y llegar en buen estado a casa. Este vuelo, como el de la ida, hace escala en Roma. (more…)
Cuando tienes que coger el avión a medianoche la jornada es un tanto especial. Debes dejar la habitación del hotel y te falta ese soporte a lo largo del día que aunque no lo utilizases sabías que lo tenías. Y como es domingo aprovechamos para repetir una visita de otras veces: el mercado de Chatuchak. Un mercado de fin de semana que atrae a multitud de tailandeses y donde puedes encontrar todo lo que te puedas imaginar. Y después de Camboya te sorprendes que no haya barro en el mercado y que esté limpio.
Problemas logísticos nos hacen repetir el recorrido de ayer. Primero al barrio chino. Por si le lee mi madre: el barrio chino de chinos, no como el de Barcelona. Aunque ahora también puede que haya chinos pero cuando yo estudiaba no. Cuando estudiaba en Barcelona, no en el barrio chino, que al final todo queda confuso. Muchísima gente en las calles más estrechas que te imaginas. Regreso a uno de los templos de ayer.
La primera vez que vine a Bangkok y vi la diferencia entre la cochambre de algunas de las casas que dan al río y los grandes rascacielos que están a su lado me quedé asombrado. Luego el asombro creció al coger el skytrain y llegó al máximo al visitar algunos de sus centros comerciales. Hoy hemos vuelto a hacer el mismo trayecto y me he vuelto a asombrar. Quizás con sus centros comerciales un poco menos pues ahora también hay muchos en España, pero siguen siendo fuera de serie.
Después de lo de ayer hoy ha sido un día de lo más plácido. Vaya, tendría que haber habido una invasión de medusas terrestres gigantes y que encima nos hubiesen picado para ir peor. Primero cambio de hotel. Es uno que descubrimos en nuestra última estancia aquí. La recepción la está dirigiendo la misma chica que entonces, con más años y un poco menos de mala leche.
Ayer contratamos un coche que vendría a buscarnos al hotel a las 6 y 20 para ir a la estación de autobuses pues el nuestro salía a las 7 y había que llegar pronto para elegir buen asiento. Era un viaje de 12 horas y era importante no tener el peor.
Después de una noche de lluvia hoy ha sido un día sin una gota. O casi. Incluso ha habido ratos de sol. No parece Camboya. Desayuno en el hotel. Es la única comida que no me importa hacerla en un lugar en que solo haya extranjeros pues no me acostumbro a su desayuno a base de arroz y sopa. En las comidas y cenas si en el restaurante no hay gente del país no entro. El azucarero esta rodeado de agua. Así evitan que las hormigas lo tomen al asalto. Ya lo he dicho pero es que en este viaje es donde más nos han picado todos los bichos, entre ellos las hormigas. Luego contratamos a un motorista pues queremos ir bastante lejos para ir andando.
Toda la noche lloviendo pero afortunadamente esta mañana ha parado. Esta ciudad está llena de motoristas y en cuanto te ven aparecer en cualquier sitio tienes uno a tu lado que te ofrece llevarte en moto o en nuestro caso “llevarnos”. Pero queremos andar y decidimos visitar las playas. Para los que conozcáis la ciudad: hemos empezado por la playa de Occheuteal que es donde está el hotel, luego la de Serendipity, Sokha, Independence, Koh Pos, Lamherkay y finalmente Victory desde donde hemos cogido una moto para regresar al hotel. 


