32. Darjeling, el té.

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Plantación de te Happy Valley. Recolectoras.Para muchos occidentales “Darjeling” es sinónimo de té.  Y ¿quién no ha venido a esta ciudad y no ha comprado té? (Quizás el Sr. Sánchez, que es muy original y lo debe considerar cosas de turista).

Hay varias formas de comprarlo: en las tiendas del mercado alrededor de la estación de jeeps, que son las más baratas (quizás no mucho), luego están las tiendas de la calle Laden La, que son más caras y más serias y con mayor variedad donde elegir. Hay un par de ellas que tienen tipos de té que pueden alcanzar precios exorbitantes o al menos te lo parece, sobre todo si eres el típico bebedor de bolsita: seguro que no entiendes –no entiendo- que se puedan pagar esas cantidades.

En estas tiendas da gusto porque te lo dejan ver y oler y te dan todo tipo de explicaciones.  Tienes que tener cuidado porque quizás estás acostumbrado a los precios de las comidas en la India y cuando te dicen el del té quizás lo encuentres normal, pero es que te dicen los 100 gramos.

Y finalmente hay una tienda, mi favorita, que además de todo lo anterior puedes tomarte una taza de cualquiera de las variedades que puedes comprar allí. Por supuesto pagas la consumición pero sabes lo que compras. Además en esta tienda te lo venden a granel  o sea que te lo pesan directamente desde las latas donde lo tienen almacenado,  porque, excepto en las tiendas de más categoría, no sabes ni el tiempo que lleva empaquetado ni si lo han tenido en el escaparate durante seis meses.

Un detalle importante: el “flush”.
Hay tés de primavera, de monzón y de otoño. Los peores o,  mejor, los menos buenos son los que se recolectan durante el monzón: los “summer teas”.

A los de otoño se les llama simplemente así: “de otoño”, pero en los de primavera se distinguen dos tipos: Primer “flush”, que son aquellos cuyas hojas se recogen a partir del 15 de marzo, y el segundo “flush” que se recogen desde final de abril hasta el 15 de junio. (Imagino que las fechas serán aproximadas).

Los de otoño y verano, como he dicho, no tienen “flush”, pero también se les puede llamar “autumn flush” y “monsoon flush”.

Me dicen que el precio no tiene que ver con el “flush”, pero no estoy seguro que sea así. Lo que cambia son las características y así unos son más fuertes y otros más suaves.

También me explican las temperaturas ideales para preparar el té según las clases. Recuerdo que en Japón te daban  un pequeño folleto con las temperaturas ideales de cada tipo y el modo de obtenerlas a partir del agua a 100ºC. Así me dicen de uno que debe estar 5 minutos a 90ºC pero que el verde solo a 70ºC.

Aprovecho para preguntar cómo se debe hacer el té con leche (aunque allí no sirven,  pues el té de Darjeling se bebe siempre solo con la hoja y el agua), el típico té indio que es con leche y CTC, que es de Asam. Y esa es una pregunta que arrastro por toda la India, como el número de monjes en los monasterios budistas.  Su recomendación: un tercio de leche y dos tercios de agua, azúcar a tu gusto, aunque a los indios les gusta más bien dulce, y si se quiere se añaden las especias. Se hierve todo, se echa el té y se tiene dos minutos.

Una cosa curiosa es que los tés suelen tener el nombre de la plantación, “tea estate”. En algunos casos estos nombres se remontan a su creación y aún perduran. Y a veces tienen que ver con acontecimientos familiares.   Así el “Springside”: el director de esta plantación y su mujer perdieron a su niña siendo un bebé en 1900. Alrededor de su tumba crearon un jardín que estaba regado por una fuente natural cercana. El Sr. Wathan decidió que la plantación se llamaría así “Springside”.  Yo no la he visto,  pero he leído que la tumba y el jardín que la rodea existen todavía.

Para los no familiarizados con el inglés: “spring” además de “primavera”, significa también “manantial”.

Hay otro caso  en el que el nombre tiene características muy comerciales pero por casualidad: un té se llama “Thurbo” y parece elegido por un creativo publicitario. Pues no; resulta que es la deformación de la palabra “tombu” que en el lenguaje local significa “tienda” pues allí estuvo situado un campamento  británico.

La historia más triste: el propietario de la plantación tenía una hija llamada Margaret que estaba enamorada de la belleza del lugar. Se fue a Inglaterra en barco y prometió que volvería pero desgraciadamente murió de una enfermedad tropical en el viaje y nunca regresó. Su padre bautizó a la plantación con el nombre de “Margaret’s Hope”.

Acabo con el origen: el té fue introducido en la India en el siglo XIX por los británicos para no depender de la China que era el productor. Por cierto que las primeras semillas las trajeron de contrabando porque los chinos copiarán a Vuitton pero cuando tienen algo en exclusiva no quieren que nadie más lo tenga. Como todos.

Permitidme que acabe con una cita de mi admirado Manuel Vicent:

“Los cafés que jalonan los viajes alrededor del mundo se dividen en dos: unos son para beber y pasar de largo y otros para estar y quedarse hasta convertir al viajero en un hombre sentado”.

Marisa en Glenary´s

Pues bien, aquí hay uno de los pocos cafés en la India donde poder convertirte en “un hombre sentado”. En este caso «una mujer sentada». Pero aquí sin alcohol, ni café: con un maravilloso té de Darjeling.

Una respuesta to “32. Darjeling, el té.”

  1. El sol es… » Blog Archive » 39. La India 2013. 18 de octubre. De North Lakhimpur a Ziro. Primera parte. Says:

    […] Estamos de lleno en la India rural de campos muy bonitos y lo son más cuando encontramos plantaciones de té. Debe ser junto con el  arroz en terrazas el cultivo más hermoso.  Bastantes de estas plantaciones (“gardens” en inglés) pertenecen a la compañía Goodricke, de la que escribí el año pasado pues poseía algunas plantaciones en Darjeeling y en Kurseong con… […]

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