Si hacemos un ejercicio de suma con la edad de los componentes del nuevo Gobierno español, incluído su Presidente, obtenemos algunos resultados no del todo evidentes al leer la prensa sin tomar notas. Salvo error u omisión, que de todo puede haber, tenemos la siguiente tablita de frecuencias:

Y algunas observaciones adicionales:
El Presidente es el varón más joven.
No hay varones jóvenes ni mujeres mayores.
Los cincuentañeros son mayoría (10 de 18, 55% frente a su peso de 12% en la sociedad española).
Las edades medias son de 48 años de las mujeres y de 56 de los varones.
Si eliminamos los extremos (31 y 66 años y muy discordantes) las edades medias se aproximan y pasan a ser de 50 para las mujeres y 55 para los varones.
Los potenciales ministrables se prejubilan o así, porque mayores de 60 no hay más que uno a pesar de ser casi el 22% de la población española. O quizá los ministrables pierden capacidad y méritos a partir de cierta edad.
Si, siendo atrevidos, eliminamos de los ministrables a los menores de 30 años y a los mayores de de 65, es decir al 50% de la población española, también en la población restante hay diferencia en la representatividad por rango de edad, porque el grupo de 30 a 39 tiene un 12% de puestos frente a un peso del 35% en la población, el grupo de 40 a 49 tiene un 24% de puestos frente a un peso del 31% en la población, el grupo de 50 a 59 tiene un 59% de puestos frente a un peso del 24% en la población y, por último, el grupo de 60 y más tiene un 6% de puestos frente a un peso del 10%. Claro es que nadie dice que debe darse ningún tipo de proporcionalidad por rango de edad ni por otras características personales. Con datos del INE del padrón municipal de 2007.
Sin que tenga nada que ver con las cifras previas la Igualdad es joven, quizá por eso la discriminación por edad que es la única que se practica constante e impunemente en España no tiene quien la elimine.
De capacidad y méritos nosotros no entendemos.