22.Matsuyama. Día1, primera parte.
Martes, abril 29th, 2008
Esto es vida. Estoy en un buen hotel, puedo escribir el borrador cómodamente sentado y acabo de cenar lo mismo que ayer. En esta ciudad, o mejor, en este país sino te gustan los fideos y la sopa estás perdido.
Shikoku.
Matsuyama, como dije ayer, está en la isla de Shikoku. Unas palabras sobre ella.
Honshu es la isla más grande y donde están las grandes poblaciones. Al norte de ella está la isla de Hokkaido y al sur la de Kyushu. Honshu forma una ele invertida, o mejor una imagen especular de una ele mayúscula. Así Kyushu estará siguiendo la punta del palo inferior hacia bajo y Shikoku estaría debajo del palo inferior. Creo que lo mejor será mirar un mapa. (más…)
De todo el viaje lo único que tenía claro y decidido eran Tokio y Kioto y además que, por el tiempo, iba a ser por el sur del país. El resto lo he decidido al llegar, como Nara y Himeji, o lo que he hecho hoy: ir de Kioto a Oyakama y de allí a Matsuyama que es donde escribo el borrador.
Resulta que la palabra “coda tiene dos acepciones según el diccionario de la RAE y que ambas sirven para mi artículo.
Himeji.
De Kioto a Himeji.
La guía dice que fue la primera capital del Japón. Parece que hasta el siglo VII el país no tuvo una capital fija y permanente pues según los tabúes sintoístas –las religiones son todas igual de científicas y racionales- creían que cada vez que un emperador moría debía cambiarse la capital de lugar. Cuando llegó el budismo se acabó la costumbre y así a mitad del siglo VII se quedó la capital aquí. Pero esto solo duró 75 años pues un sacerdote llamado Dokyo (nombre que escribo para las madres jóvenes que buscáis nombres para vuestros hijos y ya estáis hartas de Kevin, Koldo y Kilyan, y que como os gusta con “k” pues éste la tiene), pues el susodicho cura sedujo a la emperatriz y estuvo a punto de usurpar el trono. Y entonces se decidió mover la corte a otro lugar lejos del poder del clero. 


